El precio del oro registra una corrección moderada durante las primeras horas de este miércoles, en un contexto de alta volatilidad que no altera, por ahora, la tendencia alcista de del metal precioso.
El 7 de enero por la mañana, el precio del oro rondaba los US$4,460 por onza, cerca de su precio máximo histórico de US$4,549, alcanzado a finales de diciembre.
De acuerdo con analistas de FX Empire, el rango comprendido entre los US$4,400 y US$4,350 dólares se perfila como un soporte significativo, y en dicho nivel, el mercado podría encontrar suficiente demanda para generar un rebote, especialmente considerando que el oro mantiene una tendencia alcista sólida y conserva fundamentos favorables que respaldan precios más elevados en el mediano plazo.
En el contexto macroeconómico, el panorama sigue jugando a favor del metal. Los bancos centrales de todo el mundo continúan incrementando sus reservas de oro como una forma de fortalecer sus balances ante elevados niveles de endeudamiento soberano. A esto se suman las tensiones geopolíticas persistentes y los recortes de tasas de interés por parte de diversas autoridades monetarias, en particular la Reserva Federal de Estados Unidos, factores que históricamente han impulsado el atractivo del oro como activo refugio.
Según el especialista Christhoper Lewis, el mercado viene de romper al alza un patrón de triángulo ascendente, lo que en teoría abre la puerta a un objetivo cercano a los US$4,900. No obstante, el consenso es que ese nivel no se alcanzaría de forma inmediata.
La baja moderada del miércoles podría explicarse por la proximidad del informe de nóminas no agrícolas de Estados Unidos, que se publicará el viernes. Ante este evento, muchos operadores prefieren reducir su exposición al riesgo.
Fuente: Mundo Minero