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El oro de Sonora, ambición francesa en 1860



Víctor del Castillo Alarcón || 8 de febrero de 2018

Corrían los años de la Intervención Francesa en México (1860-1867), Napoleón III era entonces emperador de Francia, y tanto ese país como Inglaterra dominaban más de la mitad del mundo, además de contar con el mejor ejército del orbe. La ambición de ambas naciones de seguir expandiéndose –sobre todo en aquellos países donde la naturaleza había sido muy generosa– era insaciable.

El embajador francés en México, Gabriac, en un discurso pronunciado en Europa sobre la situación general de México, soltó una bomba frente al emperador: "El país que logre apoderarse y explotar las minas de Sonora se convertirá en el dueño del curso monetario de Europa y por consiguiente de casi todo el mundo". Napoleón III quedó muy complacido con esa información y empezó a planear su ajedrez político y militar para ser el poseedor de esa riqueza. Podría aprovechar que México continuaba envuelto en muchos problemas de guerrillas. El gobierno local no mostraba fortaleza y tal vez no tendría mayor problema para conseguir una ventajosa negociación entre ambos países, ya fuera por las buenas o por medio de una intervención armada. Sin embargo, el poder militar ya manifiesto de los Estados Unidos preocupaba mucho a los franceses, sabían que la Unión Americana no vería con buenos ojos la presencia de Francia prácticamente en sus fronteras y sobre todo el hecho de que atacaran un gobierno republicano. Lo que menos deseaba Napoleón III era tener una confrontación con ellos, aunado a que Francia y Prusia estaban políticamente distanciados y en cualquier momento podría estallar un conflicto bélico mayor, cosa que sucedió en el futuro, en una guerra que por cierto perdió Francia.

El gobierno francés justificaba su necesidad de oro y plata debido a la crisis bimetálica en ese país (1853-1865), dada la presencia del oro de California, Australia y los Urales en el mercado mundial. Se creía que la riqueza de Sonora en oro, plata y piedras preciosas era superior a la californiana, cuya fiebre se desató en 1849. De manera que la palabra Sonora sonaba cada vez más en Francia.

No fue sino hasta el 12 de septiembre de 1863 que Napoleón III le dio órdenes al General Achiles Bazaine de: "Informarse confidencialmente sobre las minas de Sonora y rendir informe sobre si más tarde sería fácil su ocupación". Bazaine respondería al emperador el 26 de Octubre basándose en un informe del ingeniero y geólogo Laur: "En cuanto a la ocupación del estado de Sonora, la creo posible, pero ciertamente se tendrá que luchar con algunas tribus salvajes que merodean ese estado. El itinerario de nuestro ejército sería por Guadalajara, San Blas, costear el Pacífico por el estado de Sinaloa, hasta Guaymas, y una vez ahí establecer una sólida base de operaciones, de ahí ocupar Hermosillo y Ures. Podemos abastecernos del mercado de California, tendremos éxito logrando una provechosa preponderancia a favor de los intereses políticos de Francia, creo muy conveniente que Su Majestad informe de nuestras intenciones al Presidente norteamericano James Buchanan".

El 16 de diciembre de 1863 Napoleón III contesta a Bazaine: "He leído el informe del geólogo Laur sobre las minas de Sonora, y hemos constituido una empresa que dará grandes ventajas a Francia y también garantías al gobierno mexicano sobre todo para el pago de los impuestos correspondientes, e incluso podemos considerar las concesiones mexicanas como abono a la deuda hacia Francia por los gastos de guerra de los años 1862 y 1863, deuda que reconoce México, adicionalmente hacer que nos permitan mantener al ejército francés en Sonora para la custodia de las minas".

No tardó mucho la respuesta de Bazaine al Emperador: "Voy de inmediato a ejecutar las órdenes de SM y obtener la posesión de las minas de Sonora, sin embargo, tengo información de que Benito Juárez había ya dado en concesión varias minas a empresas norteamericanas, por lo cual le recuerdo a SM la necesidad de avisar a los Estados Unidos de esta situación".

El asunto siguió avanzando en la cuestión minera, asimismo se constituyeron varias empresas francesas en París que presentaron a Napoleón III sus proyectos de colonización de toda la provincia de Sonora, abarcando toda su inmensidad. En 1863 la población de Sonora era de 132,000 habitantes (Hermosillo tenía 11 mil habitantes).

La Europa entera ya contemplaba codiciosa esa hermosísima provincia de Sonora, que encierra tantas o más riquezas que California. En ese entonces las pugnas políticas por manejar esa provincia estaban entre Manuel María Gándara e Ignacio Pesqueira. Este último triunfó y ganó el derecho a administrar Sonora, en donde se contaban ya en explotación 150 minas de plata (Álamos) y dos de oro, además de muchas más de este último metal como minería de placer. El mejor caballo costaba entre 10 y 12 pesos y un cerdo adulto la mitad de ese valor, además la economía se basaba en la siembra de algodón, producción de ganado y los ingresos de la aduana de Guaymas.

El 22 de octubre de 1864 otro geólogo, E. Fleury, presentó un nuevo informe a Bazaine, exponiéndole la conveniencia de que Francia posea en definitiva a Sonora y Baja California trayendo a empresas europeas que las conviertan en las provincias más ricas y que generen grandes ingresos a los franceses.

A partir de marzo de 1865 comienza la intervención militar francesa en Sonora. Napoleón III le ordena a Bazaine que proceda a la brevedad con la colonización de Sonora. Sin embargo de alguna forma estos mensajes son interceptados por los norteamericanos, quienes de inmediato envían una misión diplomática a hablar con el emperador, donde le señalan que estas acciones se consideran "Como un peligro inminente para los Estados Unidos, por parte de un país monárquico europeo". Las instrucciones de Napoleón III a Bazaine quedaron solo en el papel.

El 10 de octubre de 1865, Jesús Terán (oriundo de Moctezuma, Sonora) y diplomático juarista establecido en Londres, le escribe a Benito Juárez (después de entrevistarse con varias personas bien informadas) que Napoleón ya ha prescindido de su interés por las minas de Sonora. Después caería el imperio de Maximiliano y Francia perdería una desgastadora guerra con Prusia. ¡Qué historias de la minería en Sonora!


Video-Cápsula: "Mexico Mining Day 2018", Toronto Canadá
Panel: "Geological Potential and Exploration Opportunities in Mexico". Morgan James de Almaden Minerals, Peter Megaw de Mag Silver Corp, N. Eric Fier de Silver Crest Metals Inc, Enrique Espinoza del SGM.

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